Medicalización. II parte

“Los esclavos y los siervos -que normalmente no se atreven a rechazar de manera abierta las condiciones de su subordinación- muy probablemente crearán y defenderán, a escondidas, un espacio social en el cual se podrá expresar una disidencia marginal al discurso oficial de las relaciones de poder” […] . Los dominados y el arte de la resistencia (Scott, 2003: 19-20).

Para Foucault (1926-1984) comprender el desarrollo del sistema médico sólo es posible a partir de historizar la medicalización destacando, en primer lugar, la importancia de la intervención médica o el impacto de las prácticas médicas en los humanos a partir del siglo XVIII como estrategia de control social de los Estados incipientes principalmente Alemania, Francia e Ingalterra, en segundo lugar, reconocer el aumento del control sobre el cuerpo humano por parte de la medicina en contextos urbanos, y en tercer lugar, la economía política de la salud. A partir del estudio del surgimiento de los estados modernos europeos pone en evidencia la importancia de la medicalización como pilar fundamental de control social en el fortalecimiento hacia adentro de los mismos de cara a ordenar la vida cotidiana de pobres y ricos para el desarrollo de las formas de producción capitalista a partir del siglo XVIII. Es el caso de Alemania, Francia en Inglaterra tres Estados que han articulado diferentes modos de gestionar políticamente la medicina moderna y la sociedad. Responden al deseo (y necesidad) de conformar una medicina social . La medicina de estado alemana, la medicina urbana francesa, y la medicina de la fuerza laboral en Inglaterra me llevan a preguntarme:

¿Qué clase de medicina, o mejor aún la estrategia de control social, podría identificar en un Estado de Bienestar en claro retroceso teniendo en cuenta que los apoyos que antaño edificó hoy se sitúan en otro terreno?

Por ejemplo, el gasto público en Sanidad en España si bien creció 610,9 millones en 2016 esta cifra supone que el gasto público en Sanidad en 2016 alcanzó el 6,34% del PIB, una caída de 0,17 puntos respecto a 2015, cuando el gasto fue el 6,51% del PIB. Una de las partidas presupuestarias con más aumento en los últimos ejercicios han sido asignadas a Defensa, las palabras de María Dolores de Cospedal (1) (Ministra de Defensa) son lapidarias al respecto: “Si no tenemos garantizada nuestra defensa y nuestra seguridad, da igual tener garantizado el subsidio de desempleo o la sanidad pública o la mejor educación. Porque lo primero que necesita un país es seguridad” (El País, 23/03/2017).

A pesar de las diferencias que acabo de identificar, en la actualidad, siguen coexistiendo los tres sistemas médicos que mencionó Foucault (1990: 152) a saber: i) medicina asistencial para los más pobres, ii) medicina administrativa para cuestiones generales, y iii) una medicina privada para quien pueda pagarla. En el primer caso, y en relación a los datos aportados es evidente que la medicina asistencial pensada en sus comienzos para el control social de los más pobres se encuentra en retroceso con un tendencia al alza de una medicina asistencial mas general (e impersonal) y un aumento considerable de los sistemas médicos privados que vienen a ocupar el vacío que la falta de presupuesto público en materia sanitaria genera la precariedad del sistema médico llamado asistencial.

Por otra parte El informe Estamos Seguros (2) pone de manifiesto la actividad privada de instituciones aseguradoras en España destancando el elevado índice de penetración de los seguros médicos privados durante el último quinqueño. Según los datos arrojados más del 20% de las familias españolas tiene un seguro de salud, más el 8% correspondiente a seguro dental. La gestión del cuadro médico que ofrecen las diferentes compañías disponen de dos características esenciales: rapidez y eficacia. Con un sólo clic es posible acceder a un abanico de posibilidades a través de un comparador de precios adaptado a la medida del cliente/paciente. A finales de 2017 ya eran más de veinte las compañías que ofrecen y garantizan un servicio asistencial de calidad. A pesar de ello, aún la salud pública (en España) sigue siendo un símbolo de control territorial y demográfico por parte del Estado. Por último, a pesar de todo también es preciso reconocer, una resistencia cotidiana (Scott, 2003) en las prácticas de los profesionales de la salud, en las cuales pueden identificarse múltiples estrategias en defensa de otros modelos posibles.

Ver Medicalización. I parte: Aquí

Los campos: pasado, presente y futuro

Comparto esta entrada sobre la obra de Primo Levi con el deseo de extender la reflexión en torno a la función social, política y económica de los campos de concentración en el intento de establecer un puente, si cabe, con la situación actual de más de 22,5 millones de personas que viven en los campos de refugiados. Los procesos de desterritorialización conocidos como “desplazamientos forzosos” impactan a nada más  y nada menos que a 65,6 millones según los datos reportados por Naciones Unidas. Propongo en lo sucesivo indagar en la naturaleza geopolítica de los campos a través de la lectura de los testimonios de los que vivieron allí. El Estado moderno y las formas de control social a lo largo de la historia han sufrido transformaciones, me pregunto por el aumento exponencial de la cantidad de campos, las nuevas (?) modalidades de dominación y, por supuesto, sobre sus respectivas formas de resistencia.

Fotografía: El País. Internacional

Cartas, recuerdos y reflexiones inéditas del gran clásico de la literatura de los campos de concentración. En 1945, la comandancia soviética del campo de exprisioneros de Katowice, Polonia, pidió a Primo Levi y a Leonardo De Benedetti que redactaran un informe detallado sobre las condiciones sanitarias del campo de concentración de Auschwitz, en el que […]

a través de Así fue Auschwitz Testimonios 1945-1986, Primo Levi — URieLaRtE

MIRANDO AL CHAMANISMO: UNA SANACIÓN 2.0

“El cuerpo es una realidad biopolítica; la medicina es una estrategia biopolítica” […] (M. Foucault, 1992:125)

Son variados los autores que contribuyen a la reflexión crítica en torno al modelo hegemónico biomédico, quizás uno de los textos considerados por muchxs de cabecera es Némesis Médica (I. Illich, 1976). Una crítica demoledora al impacto del sistema industrial en diferentes ámbitos de la sociedad occidental, siendo la medicina institucionalizada la hija pródiga de un sistema de producción que engendra dominación, y por tanto, una dependencia magnificada en cada uno de los aspectos de la vida en relación. El autor habla de “epidemia yatrogénica” (p. 5), iatrogénesis es una palabra que proviene del griego y refiere a un daño a la salud ocasionado por el médico de manera involuntaria. Consecuencias que, a la luz de la razón, parecieran ser justificadas reproduciendo la relación dominante-dominado en los modos de significar los cuerpos, la salud y la enfermedad. La vida y la muerte hace ya tiempo han dejado de pertenecer al dominio del propio sujeto y han pasado a las manos de la gestión anónima de capitales con importantes valores en alza. Los profesionales de la salud florecen a la par que los pacientes y las nuevas enfermedades, la idea de bienestar es asociada a una especie de escaparate, colorido, superficial y superfluo. Ante la presencia de cualquier síntoma que subvierta las reglas del juego establecidas, como la incómoda presencia de dolor en cualquiera de sus formas, el sujeto paciente (pasivo) es derivado rápidamente al quehacer de la industria farmacéutica:  Un castigo racionalmente consensuado.

“Acá todo lo pasan por la cabeza, la razón, la pineal manda, es una sociedad muy intelectual” […] (Lobo Blanco Wayna Pacha sanador/chamán). (Nota de campo, Octubre 2017).

En el templo

Desde la perspectiva de otras ontologías, me dispuse a reconocer en la enseñanza de Lobo Blanco (sanador/chamán procedente de Perú), una serie de significados y sentidos culturales que desde una mirada antropológica sea capaz de contemplar otras formas de entender el/los cuerpo (s) humanos permitiéndome de este modo establecer un diálogo conmigo misma, una auto-sanación, basada en la escucha introspectiva con la identidad/alteridad. “Lobito” como lo llaman sus más allegados visitó recientemente España, y en una charla de presentación en Madrid habló de diferentes aspectos de la cultura amerindia y como a modo de juego destacó, entre otras cuestiones, la necesidad de “aprender a respirar con el corazón” (Nota de campo). ¿Aprender a respirar con el corazón?, me repetía a misma a medida que se desarrollaba el encuentro. En el citado enunciado pude identificar un complejo sistema de relaciones entre la naturaleza y la cultura, distinción dicotómica innecesaria cuando el objetivo es comprender cosmologías de esas latitudes. Toda una deconstrucción anatómica, sí, tenía que ser capaz de comprender mi cuerpo en otro sentido, bueno quizás como feminista asumida no sería del todo difícil ya que el corazón al igual que el útero (y que según Lobo Blanco,  es el segundo corazón de las mujeres) puede (y debe) asumir nuevas significaciones; muchas de ustedes sabe a lo que me refiero (!). El corazón, entendido como puerta de entrada para la sanación, forma parte de toda una red de significados que componen el conocimiento ancestral de diferentes culturas precolombinas de América Latina y que en la actualidad en pleno siglo XXI emergen en el seno de las “sociedades desarrolladas” con un público cada vez más interesado en terapias alternativas en el intento de encontrar respuestas a problemas que la medicina contemporánea no es capaz de abordar. Me refiero a las enfermedades del alma y que pueden tener un correlato con el amplio abanico de enfermedades que están siendo medicalizadas sin una solución que permita al propio sujeto liberarse o al menos minimizar el sufrimiento crónico plasmado en diversas patologías. “El cuerpo habla, y hay que saber escucharlo” (Ibíd.). Durante el proceso de sanación mediante técnicas de conocimiento ancestral, al que llamo SANACIÓN 2.0 sólo importa el presente, el hoy, siendo la reprogramación consciente para la relación con uno mismo la estrategia y el camino hacia un verdadero bienestar. De este modo el proceso de sanación  constituye un proceso iniciático en el cual “el médico no tiene que decirte qué hacer, no” (!). Tú te tienes que decir a ti mismo” (Ibíd.). “Porque pueden pasar veinte o treinta años y sigues igual, sin despertar, con los mismos problemas” (Ibíd.). Diferentes rituales muchos de ellos a cargo de Onca Nina Warmi (compañera sanadora de Lobo Blanco), en diferentes instancias la figura y la energía femenina adquieren relevancia trascendental  componiendo lo que podría llamar recetario chamánico: Sonidos, aromas, plantas, símbología animal y elementos de la Tierra al servicio de la salud global. “Todo está conectado por ello es importante el encuentro, compartir con el otro desde otro lugar” […], y sigue “de repente estás hablando con la lluvia, con la montaña, con el abuelo viento, o estás en las alturas rodeado de apus (*) en Machupicchu” […] (Ibíd.). Quizás para el lector poco o nada acostumbrado a escuchar hablar en estos términos le pueda resultar un tanto extraño, irracional, o incluso un disparate. En el sendero de la sanación chamánica no se trata de respuestas inmediatas, ni de píldoras mágicas, porque no se trata la sintomatología. En una relación de espejo y de profunda reflexión “desde y con el corazón” bucea las raíces, “los linajes, los ancestros” (Ibíd.). En el marco de la disciplina antropológica no es una novedad reconocer otras formas de ver y estar en el mundo, en este sentido considero importante destacar que la idea de “cuerpo sano” desde tiempos de Descartes se convirtió en un “mecanismo de relojería” (Illich, 1979) en el cual el dolor debía ser eliminado para garantizar su correcto funcionamiento. Pareciera ser que la sociedad occidental europea pronto olvidó que mucho antes los griegos no podían dejar de asumir la felicidad sin aceptar el dolor como una experiencia inseparable del proceso de evolución vital (Ibíd.).

Enfrentarse a uno mismo, escuchar, sentir o incluso aprender a “respirar con el corazón” puede llegar a resultar un ejercicio impensable y en ocasiones profundamente doloroso, sin embargo, cabe destacar que no hay peor némesis  -o castigo- que el autoinflingido. La evidencia empírica permite reconocer otras formas de conocimiento transformando al paciente en sujeto activo de sanación, una  especie de auto-resignificación,  permitiendo encaminar hacia un sólido y merecido agenciamiento.

[Agradezco a Lobo Blanco y familia la oportunidad del encuentro]. (Enlace a su blog)

(*) Apus (del quechua apu). Montaña (Sust.) Rico, poderoso (Adj.). Dios montano; espíritu o divinidad superior (Mit.), etc. (Diccionario Quechua)

 

 

 

 

 

 

Mi espacio, mi territorio, un lugar para hablar de Antropología