El pensamiento será crítico o no será pensamiento

Las formas de pensamiento son dispositivos de control nos explicó Giorgio Agamben en más de una ocasión, y las formas en que entendemos la noción de pandemia a través de todos los impactos (gráficos y audiovisulaes) que estamos recibiendo desde su aparición mediática, no es una excepción. E incluso si convertimos (e invertimos) esta afirmación, convendría más indicar: ¿por qué debería no serlo? (!). Responder a esta cuestión o al menos comenzar a plantearnos este interrogante implica, para empezar, dudar de la autoridad médica; de sus compromisos con la población; de reconocer los daños iatrogénicos; y las colaboraciones con intereses económicos y políticos que no en pocas ocasiones ha venido exponiendo desde sus comienzos; y un laaargo etcétera.

Para ello se requiere de un pensamiento crítico y éste se caracteriza por encontrar preguntas en el marco de un escenario en el cual pareciera estar todo dicho, es un tarea tarea autónoma (y eminentemente altruista), individual, y a la vez contextualizada y medida por la experiencia de lo vivido, el pensamiento crítico también es social porque es un acto que siempre nos vincula con la alteridad. Nos pensamos en relación a Otros, el pensamiento como ya se dijo en reiteradas ocasiones “es una relación de conocimiento” (Viveiros de Castro, 2015). Es el ejercicio de encontrar los límites entre lo individual y lo social, o mejor aún, los espacios de libertad en los cuales es posible contribuir a la creación de puntos de vistas divergentes (entre el nosotros y los otros), facilitando renovadas formas de entender la realidad social, implica también responsabilidad.

Sin embargo, aquí (en el campo de lo crítico) ser responsable no implica ser obediente. Parafraseando (e invocando necesariamente) a Erich Fromm, quien ha dedicado su obra al pensamiento crítico y a la libertad, resulta urgente comprender que la responsabilidad sólo es posible mediante la desobediencia, ya que esta última y no aquella, es la condición necesaria para la libertad. En otra ocasión puede que comente algo más acerca de estas nociones, por el momento me limitaré a compartir una selección de artículos, que a modo de ejemplo, pueden llegar a darle varias pistas acerca de la importancia de la desobediencia en las relaciones de pensamiento. Las repercusiones que conlleva a todos los niveles humanos la obediencia global sin cuestionamientos o lo que es peor, con justificaciones basadas en el bien común por encima de todas las formas de pensamiento y en nombre de la salud.

“Sopa de Wuhan” constituye una compilación de autores que sí han querido dudar de las autoridades y afirmaciones bio- médicas, de los discursos, y de las narrativas que los avalan. Siempre críticos y sobre todas las cosas desobedientes, con ellos seguiré caminando. Y ustedes?

Descarga gratis la compilación de artículos aquí:

#pensamientocritico #pandemia #iatrogenesis #saludglobal

Foto principal: De la obra de Daniel Canogar “Fluctuaciones”. Madrid. Enero, 2018.

http://www.danielcanogar.com/

Publicado por Florencia Alvarado Torres - Social, Culture and Medical & Global Health anthropologist. CEO-Founder Ethos research consultancy

Social, Cultural, and Medical/Health Anthropologist

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